El candidato a la Alcaldía por Adelante Algeciras, Javi Viso, ha elogiado el “gran trabajo” que desarrolla la asociación Ágata en Algeciras, desde donde atienden a nivel provincial a una treintena de enfermos y enfermas de Ataxia, una enfermedad rara que dificultad mucho el día a día y ante la que se hace necesaria una intervención pública inexistente que es asumida “de forma titánica” por las responsables del colectivo.

Viso ha mantenido una reunión con la secretaria de la asociación, Inmaculada Herrero, a la que también asistieron Ana Ortiz y Alejandro Gallardo, números dos y tres de Adelante Algeciras, confluencia electoral de Podemos e Izquierda Unida. En dicho encuentro, pudieron conocer de cerca el trabajo que desempeñan desde el colectivo a pesar de los escasos fondos que reciben.

“A pesar de que asumen un trabajo que debería desempeñar la Administración, no reciben ningún tipo de subvención municipal y prácticamente los únicos apoyos económicos que tienen provienen de donaciones de empresas privadas de la zona, algo que no entendemos cuando se trata de pacientes que requieren de una atención pública”, señala Viso.

El alcaldable ha destacado “el gran esfuerzo que hacen desde Ágata por visibilizar la enfermedad, que es el primer paso necesario para que estas personas puedan recibir una asistencia digna”, al tiempo que ha destacado “el gran ejemplo de solidaridad del pueblo de Algeciras, que se vuelca en todas las iniciativas que llevan a cabo desde el colectivo”.

Desde Ágata realizan multitud de iniciativas para implicar a la ciudadanía en su trabajo, lo que sirve “no sólo para facilitar la asistencia a las personas que padecen esta enfermedad, sino también para contribuir a mejorar su adaptación a un día a día normal en el que, por ejemplo, tenga cabida el ocio”.

Javi Viso ha denunciado también la postura del Ayuntamiento, que les cedió las instalaciones de la antigua Delegación de Juventud en un estado ruinoso, y donde “han tenido que ser ellas mismas, junto con el resto de asociaciones alojadas, las que han soportado el coste de la reforma de unas dependencias que son municipales”, y donde la ausencia de un ascensor ha provocado un grave problema a las personas atendidas por otras asociaciones situadas en las plantas superiores.

“No podemos entender que un Ayuntamiento dé la espalda de esta manera a colectivos que luchan por los derechos de personas con necesidades, y que además se aprovecha de ellos haciéndoles pagar la reforma de un edificio municipal”, concluye Viso.