En el día de ayer, durante las tareas de movimiento de tierras en una parcela adquirida por Cepsa, en un control rutinario de pesada de camiones, la Guardia Civil de Tráfico detectó, en primera instancia, tierras con contaminación.

Cepsa paralizó la actividad de forma inmediata y puso a los técnicos responsables de la delegación territorial de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible en conocimiento de la situación. Se han llevado a cabo análisis adicionales que han determinado con precisión que no hay riesgo para la salud de los trabajadores, ni de las poblaciones cercanas.

Los terrenos fueron adquiridos en 2014 y, desde ese momento, Cepsa no ha realizado ninguna actividad industrial en esa parcela, ni llevado a cabo ningún tipo de depósito de tierras o productos en la misma.