El candidato a la Alcaldía por Adelante Algeciras, Javi Viso, junto a los miembros de la candidatura Alejandro Gallardo y María Luisa Guerrero, ha mantenido un encuentro con la asociación de vecinos Fuente de la Zorrilla, de la barriada de La Juliana, que le han hecho llegar su malestar por la situación de abandono que sufren las calles de la barriada desde hace años.

Viso se ha hecho eco del malestar vecinal por la falta de respuesta del Ayuntamiento a sus demandas, y a que el alcalde, José Ignacio Landaluce, se niegue a intervenir ante el mal estado de las calles del barrio, alegando que los vecinos y vecinas “son usurpadores del terreno público”.

Para Viso, “hacer estas acusaciones es una falta de respeto a unos vecinos y vecinas que pagan sus impuestos como el resto de habitantes de Algeciras, y que lo único que reclaman es el mismo trato a la hora de reparar unas calles que se encuentran en un estado lamentable”.

El alcaldable independiente de Adelante Algeciras, confluencia de Podemos e Izquierda Unida, pone el acento en “el deterioro de algunas calles, como la calle Perla de Cádiz, que es un campo de socavones y desniveles” o la presencia de desperfectos alarmantes en el barrio “como un agujero en el suelo, en el que cabe una persona, y que lleva un año tapado con tablas y un cubo de escombros. ¿Estas son las medidas de seguridad del Ayuntamiento?”.

Viso llama la atención acerca del estado impracticable de algunos callejones, como Lola Flores, cuya fuerte pendiente los convierte en “un verdadero peligro para los vecinos, sobre todo para las personas más mayores, ya que a la pendiente se une que la superficie es muy deslizante”.

El candidato a la Alcaldía considera que “solucionar estos problemas no es algo costoso ni difícil de afrontar por el Ayuntamiento. Es simplemente cuestión de voluntad política. No se puede decir que no a demandas tan justas y viables como la colocación de una barandilla en estas rampas para evitar caídas”.

Javi Viso lamenta también que “el Ayuntamiento se escude ante los vecinos en que algunas de las áreas que demandan intervención son público-privadas. Con estas fórmulas que el alcalde se saca de la manga, lo único que consigue es eludir su responsabilidad para solucionar los problemas de la gente y aumentar la frustración y la impotencia de unos vecinos que no están pidiendo nada del otro mundo”.