‘Hablemos de inmigración y de la tragedia que sigue existiendo en nuestras costas’

Artículo de opinión sobre la problemática en el mar realizado por el experto Juan Cabrera

Imagen de archivo de un rescate anterior / Foto: AAM

El mes pasado (octubre) visitaron el Campo de Gibraltar los defensores del pueblo; el nacional y el de la Junta de Andalucía.

El domingo, día 27 de ese mes, en una entrevista concedida a los dos, aparecen en el diario Europa Sur las siguientes palabras pronunciadas por el Sr. Maeztu (defensor andaluz): “En España no nacen niños y nosotros necesitamos población para seguir manteniendo nuestro nivel de desarrollo”.

Siento no estar de acuerdo; ¿de qué nivel habla usted señor Maeztu, defensor de qué pueblo? ¿acaso del nivel de los contratos de trabajo por un día, una semana o un mes; de la explotación del obrero; del nivel de los parados de larga duración; de la desigualdad; de la falta de viviendas y los okupas; de las largas colas y los recortes en la sanidad pública; del nivel de los que siendo niños, empiezan primero en las guarderías con dos velas de mocos y el llanto por montera y pasan sucesivamente por clases de infantil, primaria, secundaria, bachillerato y la carrera universitaria; para terminar de camareros o de enfermeros en Londres y otras ciudades?

Es verdad que en España nacen menos niños; los jóvenes han aprendido la lección ¿y es que no es un crimen traer niños al mundo tal como está la situación?

Hay una desbandada general de los hijos de Caín; huyendo del hambre y la guerra. Bienvenidos sean los que nuestro país pueda soportar; pero me temo que se cumpla el refrán: “No cabíamos en casa y parió la abuela”. Actualmente estamos sufriendo en España y Europa la invasión (sí, la invasión) de medio mundo: marroquíes, sirios, rumanos, albanos, sudamericanos, chinos y África entera. África que dicen que es la cuna de la humanidad y parece más bien la cuna de todas las desgracias. Para nosotros, los europeos; salvo algunas monjas caritativas y alguna que otra ONG; África sólo existe para cazar elefantes y cocodrilos y para hacer rallyes estilo París Dakar. África nunca fue las minas del rey Salomón; sino las minas de diamantes del rey Leopoldo de Bélgica, que desencadenó, entre otros intereses bastardos, una guerra cruel a machetazo limpio en la que murieron 3,5 millones de habitantes. Luego vino Mobutu, vaya regalito.

La tragedia de inmigrantes sigue existiendo. Los últimos ahogados fueron en las playas de Lanzarote. Hace unos catorce años estuve viviendo dos meses en Madrid y en la estación de Atocha había largas colas de gente de piel oscura vendiendo discos pirateados, pañuelos y otros abalorios. Pues todavía siguen allí, echando algunas veces algunas carreritas con la policía. ¿Ese es el porvenir que les espera a los inmigrantes? Aquí sólo tienen suerte los que saben darle patadas al balón.

Los niños venidos de fuera no dejan de ser un trauma para ellos y para sus padres. Y sé lo que digo porque yo fui un niño desarraigado. A los inmigrantes hay que ayudarles en su propia tierra; con todos los medios que hagan falta: ejército de protección, alimentos, maquinarias para el trabajo, medicamentos y médicos y sistemas de abastecimiento de agua potable, etc. Y ¿por qué no?: camiones llenos de preservativos. Nigeria, por ejemplo, tiene unos doscientos millones de habitantes y más de la mitad pasando calamidades ¿nos los traemos para acá?

Los jóvenes españoles no tienen niños porque no pueden; no porque no quieran. Los mayores les hemos puesto el listón muy alto. En España lo que hace falta son cuatro millones de puestos de trabajo para los españoles que están en paro.

Hoy en día muchas personas miran hacia otro lado para no ver las miserias que nos afligen: superpoblación, hambre, inmigración, contaminación (estamos convirtiendo el planeta en una pocilga), guerras. Y advirtiéndonos que viene el lobo con una posible recesión, desaceleración o nueva crisis. La única forma de mejorar un poco el mundo, creo yo, mientras la humanidad no cambie para mejor, sería el control de la natalidad; pero claro, Dios dijo: “creced y multiplicaos”. Y así nos va.

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1 comentario en “‘Hablemos de inmigración y de la tragedia que sigue existiendo en nuestras costas’”

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