Adelante Algeciras ha mantenido un encuentro con representantes de los trabajadores de Correos, que les han trasmitido las malas condiciones y la precariedad con la que se ofrece el servicio en la localidad, una situación que no sólo repercute en las condiciones de trabajo de la plantilla sino en el deficiente servicio postal que se ofrece a la ciudadanía algecireña.

En el encuentro, al que asistieron el candidato a la alcaldía, Javi Viso, y la integrante de la candidatura Leonor Rodríguez, los trabajadores les hicieron llegar los problemas actuales del servicio en Algeciras, entre los que destaca la falta de tres carteros (hay 43 de los 46 que debería haber).

«Ello desemboca en que hay distritos de la ciudad en los que no se cumple el servicio postal en el día, ya que la carencia de la plantilla obliga a que los trabajadores tengan que repartirse por días entre los distritos que no se cubren, lo que trae consigo el correspondiente retraso en la correspondencia», señalan.

Además, lamentan que «Algeciras sufre una mayor eventualidad respecto al resto de la provincia, lo que repercute en una menor plantilla y una mayor carga de trabajo, algo que se complica debido a las especiales características postales del municipio», añaden.

Igualmente denuncian que «no se reponen los equipos de protección, como los cascos, lo que aumenta las malas condiciones en las que se presta el servicio. Todo ello está provocando cuadros de estrés laboral en la plantilla, por lo que se aconseja la elaboración de un informe psicosocial».

Javi Viso ha expresado su apoyo a las demandas de los trabajadores y ha señalado que «una mala cobertura del servicio, como la que denuncian los trabajadores y trabajadoras de Correos en Algeciras, repercute en las condiciones deplorables en las que tienen que trabajar», pero también en que «debido a la reducción de plantilla, no se respeta el derecho al servicio postal universal, por lo que Algeciras es la gran perjudicada, dado que sus vecinos y vecinas no reciben el correo de forma puntual».

«Es inadmisible que se trate con esta precariedad a unos trabajadores y trabajadoras que desarrollan un servicio tan importante para la sociedad, y mucho nos tememos que este tipo de prácticas busquen forzar la privatización de un servicio que es y debe seguir siendo público», concluyen.