Atribuyen el aumento de narcos en Málaga a la ‘exhaustiva’ vigilancia en Algeciras

Ana Isabel Cerezo entiende que es necesaria una solución ‘coordinada y globalizada’
Operación conjunta en el puerto de Algeciras. / FOTO: AFVA

La directora de la sección de Málaga del Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología, Ana Isabel Cerezo, ha atribuido los nuevos casos de narcotráfico y la mayor presencia de grupos organizados en esta provincia a la «intensa y exhaustiva» vigilancia que hay ahora en el puerto de Algeciras.

Cerezo ha coordinado este martes una charla sobre el problema del narcotráfico en el sur de España en los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga, en la que también han participado otros expertos como el fiscal antidroga de Málaga, Alfredo Blanes, y el teniente general de la Guardia Civil Manuel Llamas.

La «intensa y exhaustiva» vigilancia que hay en el puerto de Algeciras, tanto aduanera como por costa, provoca que las mafias busquen otras rutas alternativas para hacer llegar la mercancía, lo que convierte a Marbella en un punto «muy atractivo» para los narcotraficantes, ha indicado la experta.

El narcotráfico es un fenómeno «delictivo y social» que en el caso de Andalucía es «especial» por su situación geográfica, ya que cuenta con una costa «muy extensa» y se encuentra «a 13 kilómetros del primer país productor de hachís, que es Marruecos», ha explicado.

Además, otros factores determinan el «grave problema» existente en la actualidad, como las deficiencias desde el punto de vista de la empleabilidad en el Campo de Gibraltar, y la propia colonia británica de Gibraltar, que «es un paraíso fiscal», según Cerezo.

Este panorama hace que el tráfico de drogas siga en aumento y se sigan produciendo un elevado número de homicidios por este motivo, a pesar de que el Gobierno central ha intentado desde 2018 dotar de más recursos económicos, personal y de infraestructura la zona, ha comentado.

Sobre los hechos ocurridos el pasado marzo, cuando una narcolancha embistió en aguas de Barbate a una patrullera de la Guardia Civil y acabó con la vida de dos agentes, ha afirmado que «desgraciadamente siempre tiene que haber un suceso muy dramático para que se pongan en marcha más iniciativas», aunque cree que hay que «ir a la base del problema: la situación de pobreza que se vive».

Ha defendido que es necesaria una solución «coordinada y globalizada». «De nada nos sirve tomar iniciativas que no estén homogeneizadas con el resto de comunidades autónomas o incluso países, porque esto es un problema mundial», ha reconocido.

A este respecto, ha apuntado que en algunos puntos se han puesto en marcha medidas de legalización de drogas blandas como primeros pasos para abordar el asunto.

“Hasta ahora, a nivel internacional, todas las medidas que se han adoptado han sido prohibicionistas, y se está demostrando que no sirven de mucho», ha declarado. Por su parte, el fiscal antidroga Alfredo Blanes ha centrado su intervención en los retos que afronta el sistema judicial ante el crimen organizado en el sur de España, como la dispersión geográfica del fenómeno, la aparición de nuevas formas delictivas y la complejidad de gestión de las macrocausas.

Blanes ha relacionado la dispersión geográfica de los grupos con la «presión policial» que se produjo en la zona a partir de 2018, de manera que se ven «abocados» a reorganizarse para «asegurar la consecución de sus objetivos», ha manifestado.

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