El paro registrado en diciembre se situó en Algeciras en 13.460 personas, lo que supone 329 menos respecto a noviembre (-2,3%). En la comarca, el desempleo descendió en 525 demandantes de empleo respecto a noviembre, lo que dejó el total comarcal al cierre del ejercicio en 31.004 personas que buscaban un trabajo, por 31.529 en noviembre.

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha mostrado su satisfacción al conocer que Algeciras ha vuelto a ver reducido su número de parados. La primera autoridad ha reiterado que se trata de una muy buena noticia el hecho de reducir la cifra del paro en 329 personas, la cual se suma a los datos obtenidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística donde se refleja que Algeciras continua creciendo en el número de habitantes, por lo que esta es la mejor forma de empezar el año.

Reacción de CCOO

El cierre del año 2018 con un descenso del paro registrado cifrado en el Campo de Gibraltar en un 3.39% y con un volumen total de 31.004 demandantes de empleo constata, a criterio de CCOO, un exasperante ritmo de creación de empleo, que se sitúa por debajo de media provincial y andaluza, y se encuentra a la mitad de la estadística de descenso del paro a nivel estatal.

En este sentido, desde este sindicato consideran que estos datos vienen a poner de manifiesto que el mercado laboral comarcal en su actual configuración se muestra incapaz de satisfacer las demandas de empleo de buena parte de la población. “A este ritmo de creación de empleo el Campo de Gibraltar necesitaría un cuarto de siglo para acercarse al pleno empleo técnico” sostenía el secretario comarcal de CCOO, Manuel Triano.

De igual manera, este sindicato ha lamentado la baja calidad del empleo que se genera, caracterizado una enorme precariedad y una altísima estacionalidad, que impiden el desarrollo de los proyectos vitales de una parte importante de nuestra población activa.

CCOO ha reiterado la necesidad de derogar las reformas laborales que han supuesto un elemento de devaluación salarial y de las condiciones de trabajo en muchos sectores productivos; a la vez que ha demandado la implementación de políticas públicas que permitan al Campo de Gibraltar desarrollar sus capacidades y potencialidades de creación de empleo y riqueza.