La Junta avanza en la protección del bosque de niebla de Los Alcornocales

El proyecto, listo para final de año, actúa en una superficie de 250 hectáreas

La Junta avanza en la protección del bosque de niebla de Los Alcornocales
Visita a la zona. / FOTO: EFE

El Gobierno andaluz trabaja en un plan de protección de las especies protegidas del bosque de niebla del Parque Natural de Los Alcornocales, en Los Llanos del Juncal que se encuentra al 60 por ciento de su ejecución.

El consejero andaluz de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Ramón Fernández-Pacheco, ha visitado este jueves el paraje, cuya campaña trabaja en la protección de especies protegidas del enclave, especialmente dos especies de helechos, el diplazium caudatum y el pteris incompleta, que sólo se dan en la región camaronésica (Azores, Canarias, Madeira) y que en el continente europeo sólo se dan en el Parque Natural de los Alcornocales, concretamente en los Llanos del Juncal y en el Valle de Ojén.

El proyecto, que estará concluido a final del año, cuenta con una inversión de un millón de euros procedentes de los fondos Next Generation y actúa en una superficie de 250 hectáreas.

La directora del proyecto de conservación, María Eugenia Sanz, ha explicado que el enclave es un bosque de relicto, perteneciente a la época terciaria, con árboles de laurisilva, laureles, acebos, quejigos y algunas especies amenazadas como los hojaranzos o el avellanillo, además de cuatro helechos en peligro de extinción, dos de ellos enfocados por las medidas del proyecto.

En concreto, consiste en varias medidas de protección de los helechos, tanto del paso humano como de animales hervíboros. Las principales son varios cerramientos, en los que tanto la malla como los hincos están preparados para la humedad, para que no se oxiden; e impedir el paso de hervíboros, lo que permitirá también salvar otras poblaciones como el hojaranzo, el laurel o la acebeda.

A ello se unen otras medidas de control de uso público, como la cancela telefónica, y una iniciativa conjunta con la Universidad de Cádiz para gestionar la toma de datos de lluvia, precipitaciones horizontales y humedad del suelo, para conocer con exactitud la cantidad de agua que almacena el bosque.

Asimismo, se prevé colocar un control de acceso para personas y empresas; instalar tres estaciones meteorológicas, con sensores de humedad del suelo, medición de la radiación y nieblómetros; poner pasos canadienses para el control del ganado, y reforzar las poblaciones de helechos, cuyas esporas se recogieron el pasado verano y han germinado en el laboratorio de propagación vegetal de El Castillejo.

El bosque de niebla se origina por el fenómeno de la lluvia horizontal, movido por los vientos de levante, que colisionan con las sierras de El Bujeo y La Luna, lo que permiten mantener unas condiciones de bosque de laurisiva, con una hoja oscura, característica de cuando no hay luz.

La herviboría doméstica que se ha introducido en la zona de reserva, o la cinegética, sobre todo el cochino asilvestrado, suponen una amenaza para estas especies. En este sentido, el consejero de Sostenibilidad ha subrayado que este es «un proyecto de éxito por el que tenemos que sentirnos todos muy orgullosos, para preservar la biodiversidad de una zona única en toda Andalucía»