El detenido de Algeciras era una persona ‘tímida y callada’

Un tendero de un establecimiento cercano describe a Yasin Kanza
Infografía con la cronología del ataque. / FOTO: EP

Yasin Kanza, detenido por el ataque a dos iglesias de Algeciras en el que murió un sacristán y resultaron heridas cuatro personas, es una persona tímida y callada, que no domina el español ni llamaba la atención en el barrio.

Así lo describe, en declaraciones a EFE, el tendero de un establecimiento de alimentación ubicado en la calle Sevilla de Algeciras, en las cercanías de la vivienda en ruinas que la Policía ha registrado esta mañana porque en ella residía el atacante, con otras tres o cuatro personas, según los vecinos.

Yasin Kanza acudía desde hace varios meses de vez en cuando a esta tienda de alimentación a comprar latas de conserva o refrescos.  «Cuando ayer vi su foto me sorprendió, no me esperaba que fuera capaz de hacer eso», contaba este jueves el tendero.  «Es muy callado, risueño, a veces no entendía lo que decía porque no domina el español, nunca le he visto un gesto raro», explica.

Lo que sí recuerda es que era buen pagador: «Siempre estaba escaso de dinero, a veces le faltaban algunos céntimos para pagar, y me decía que me lo pagaba otro día. Y así lo hacía, venía otro día y me lo pagaba. A mí me daba lástima y a veces le perdonaba los céntimos». Nunca pensó que fuera una persona capaz de coger un machete de grandes dimensiones y atacar a las personas que encontraba, como hizo ayer.

Según el tendero la casa en ruinas en la que vivía estaba deshabitada desde hace años. «Era de una mujer viuda que murió y quedó abandonada».  Allí, según los vecinos, vivían tres o cuatro jóvenes marroquíes.  Las personas que viven en los edificios colindantes apenas les conocían ni notaban su presencia.

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